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Mario Sepúlveda, minero de los 33 de Chile, dice que a sus compañeros se le metió el ‘bichito’ de la codicia y la ambición

mariosepulvA días del estreno de la película “33”, protagonizada por Antonio Banderas, Mario Sepúlveda, el minero en jefe del grupo que pasó 69 días atrapado en una mina en Chile, rompe el silencio sobre el dinero que reclaman sus compañeros y dice que los picó el “bichito” de la codicia y la ambición.

Sepúlveda habló en exclusiva con Raúl González y con Giselle Andrés en su programa en radio 107 Éxitos, y allí explicó qué está sucediendo con sus compañeros, aquellos que la unión salvó de morir en el 2010, y que hoy que están vivos y sanos pelean por dinero.

“Hay una compañía de abogados para que cada vez que esta historia sea algo especial, nosotros tengamos participación y las ganancias sean nuestros. Los abogados hicieron muy buen trabajo”, cuenta Mario, y añade que un grupo de nueve de ellos está demandando ahora a los mismos letrados que ellos eligieron y acercaron al resto.

Esta demanda estaría basada en el poco porcentaje que los protagonistas de esta desgracia con suerte vivieron y que hoy es una película. Raúl González le preguntó si era cierto de que de los 150 millones que les pagaron por los derechos de su historia, solo el 17 por ciento de ese dinero fue destinado a que se lo repartieran entre todos.

“Creo que es complejo el tema de los contratos, los mismos compañeros que hicieron los contactos para hacer los contratos son los que están peleando. Llega un momento que uno dice que en la vida hay que ser coherentes, respetuosos, hay que respetar los gustos personales. Yo lo único que tengo para decir es que quienes no tenemos experiencia, hay que tener mucho cuidado”, dice.

Para Sepúlveda el dinero terminó separándolos a todos: “Apenas salieron ellos tuvieron pensiones, todos los demás recién este año logramos una pensión por parte del gobierno, el propósito para mí, y de cada uno de nosotros es uno solo hacia Dios, a la vida, es decirle al mundo que en algún lugar del universo existe un ser espiritual que se llama Dios. Mi ganada fue el 13 de octubre a la 1 de la mañana cuando me rescataron, todo lo que venga de arriba es ganada, que gane ver crecer a mis hijos. A mis compañeros se los digo, con todo el respeto que se merecen, mañana usted le da un millón de dólares a cada uno, y en cinco días están peleando por mil más”, le dice Sepúlveda a radio Éxitos.

Y termina enviándole un mensaje al mundo sobre la vergonzosa situación que están viviendo en el grupo de los 33.

“Yo nunca he dicho nada, siempre he estado calladito, pero sobrevivieron porque fue un milagro de Dios primero, y segundo porque Dios utilizó a este humilde trabajador que se llama Mario Sepúlveda, como instrumento para salvarle la vida a todos mis compañeros. A mí me han ninguneado, han tratado mal a mi familia, porque a ellos se le metió el ‘bichito’ de la codicia y la ambición. A mí no me interesa el auto y la riqueza, me interesa saber que me tengo que levantar para respetar al prójimo, para [que] cada vez que haya una persona al lado mío y esté desolada y triste, sin esperanza yo le diga: ‘amigo, amiga, Dios existe'”.

Fuente: Huffington Post




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